El escaso tiempo de recuperación entre partidos ha sido la tónica de una temporada en la que el Celta ha tenido que repartir el esfuerzo entre tres competiciones hasta su eliminación de la Copa del Rey en diciembre y, desde entonces, entre LaLiga y la Europa League.
Con un ritmo competitivo de un partido casi cada tres días durante muchas semanas, el equipo apenas ha tenido tiempo de entrenarse entre una cita y la siguiente. Esta falta de tiempo se ha extendido incluso a las semanas «limpias», de un solo partido, como la actual, con la visita del Real Madrid a Balaídos este viernes.
Giráldez dio ayer descanso a sus futbolistas, con lo que el técnico tan solo dispondrá de tres sesiones de entrenamiento para preparar el encuentro frente al conjunto que dirige Álvaro Arbeloa. El porriñés recupera a Borja Iglesias, Marcos y Starfelt, pero contará aún con la baja de Pablo Durán.