El 0- 3 de la primera vuelta de esta liga no fue, ni mucho menos, la primera vez que la Real Sociedad B le salió respondona al Deportivo. Hace unos meses sí que le hizo hincar la rodilla y la amenaza se mantiene para el duelo de este fin de semana en Zubieta, pero hubo partidos e incluso eliminatorias en las que el equipo coruñés llegó a revolverse para salir triunfante de la rebelión de los imberbes de Donosti. Una de esas veces, para enésimo sobresalto de Riazor, fue en una eliminatoria de Copa del Rey de la temporada 1988-89, esa que acabó para el Dépor en semifinales con el escándalo en Valladolid de Soriano Aladrén, Fernando Hierro y Minguela.
El Deportivo ya había eliminado en aquel eterno torneo del KO que le llevaría a lo desconocido, a dos equipos gallegos de categorías más amateur, como eran el Arenteiro y el Endesa. Los retos de O Carballiño y As Pontes dieron paso a un Sanse (entonces se llamaba así la Real B) que competía en una Segunda B con pocos años de vida. Ya en la ida se llevó un buen revolcón el club coruñés con el gol de Carlos Martínez y el doblete de Aguinaga. El filial tuvo el 4-0, pero salvó Fernando y en la siguiente jugada Chuchi Hidalgo logró el 3-1 y dejó la eliminatoria abierta.
La vuelta
En el encuentro de Riazor (9 de diciembre de 1989) en el que el Deportivo necesitaba una remontada, todo comenzó del revés. Un gol en propia puerta de Portela ponía el 0-1 en el marcador y el 4-1 en la eliminatoria, un imposible. Dos minutos después, comenzó el recital de Raudnei, que forzó un penalti. Transformó Ramón Calvo, padre del ovetense Dani Calvo. A la hora de juego, el equipo coruñés ya había igualado la eliminatoria. 3-1. Un gol de Raudnei y otra asistencia del brasileño para Chuchi Hidalgo. El envite parecía cuesta abajo hasta que, entre Igoa y Etxarri pusieron el 3-2. El Dépor se volcó, pero no había manera. Ya asomaba el descuento y a algunos aficionados se les venía a la cabeza reminiscencias del gol de Vicente que se había producido unos meses antes, cuando de nuevo Raudnei controló en el área y batió por algo. 4-2, a la prórroga.
Nada se movió hasta el final de la primera parte cuando Etxarri clavó una falta. 4-3. El Dépor necesitaba un gol para ir a los penaltis y dos para pasar. Todo en 15 minutos. Ramón Calvo coló un centro-chut tras el rechace de un saque de esquina en el minuto 116 y Flaco Gil lanzó a la desesperada y un rebote le favoreció en el 120 para delirio y clasificación del Deportivo.
El resto de la trayectoria
Milagrosamente el Dépor seguía en Copa y luego se midió al Sabadell, con el que también sufrió, antes de enfrentarse al primer equipo de la Real Sociedad. Eliminó a los donostiarras en los penaltis en Atocha en un partido de vuelta en el que el fallecido Jorge se hizo gigante en la portería. En las semifinales le esperaba el Valladolid y la posibilidad de clasificarse para competiciones europeas, a pesar de ser un equipo de Segunda. Triunfo en la ida 1-0 con gol de nuevo de Raudnei y un puñado de ocasiones falladas que luego se lamentaría. En la vuelta 2-0 , con la dureza de Minguela y Fernando Hierro desbocada, auspiciada por el árbitro Soriano Aladrén; con Ramón Calvo lesionado en el primer tiempo por una entrada que le provocó que le tuviesen que coser 17 puntos y ni fue amarilla, y por dos goles que Lendoiro calificaría de "irregulares" de Albis y Peña. Uno en el minuto 82 para ir a la prórroga y el otro en el 116 para evitar a los penaltis. Desde entonces y por su dureza en la ida en Riazor, se le empezó a pitar en A Coruña a Fernando Hierro, también cuando era madridista. A Coruña soñó y se dio de bruces contra los elementos, pero antes supo resistir y no rendirse ante el Sanse.