Francia y España se juegan el boleto a la final
El sueño de España de volver a la final de la Copa del Mundo, 16 años después de su única conquista y liderada por un Lamine Yamal en ascenso, pasa este martes (hoy a las 2:00 p.m. hora panameña), por eliminar en Dallas al seleccionado de Francia, bicampeona del mundo y el conjunto que mejores sensaciones ha dado en el torneo, con Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé en estado de gracia.
La selección española afronta el salto definitivo; dejar en el camino al favorito de la competición, la selección con mayor repertorio ofensivo, que hace de su ataque su mayor defensa. Francia ha encajado tan sólo un gol más que España (2), porque acostumbra a jugar en campo contrario.
Pero el equipo de Luis de la Fuente, el menos goleado con récord incluido de Unai Simón (650 minutos) llega a las semifinales pleno de confianza. Desde la expedición se defiende que estar entre las cuatro mejores del mundo, algo que sólo se ha logrado en 2010, cuando fue campeona, y en Brasil 1950 -no hubo eliminatorias y sí una liguilla final-, ya es un éxito, pero quieren más.
El objetivo sigue marcado en el calendario: la final del 19 de julio en Nueva Jersey (New York). Para ello, España deberá eliminar a Francia en semifinales, como ha hecho en los dos últimos torneos en los que se han enfrentado, los dos con Luis de la Fuente al mando y con triunfo final.
España ha eliminado a Francia en los dos últimos torneos en los que se han enfrentado, los dos con Luis de la Fuente al mando y con triunfo final: 2-1 en la Eurocopa de 2024 y un 5-4 en la Liga de Naciones 2025.
Jules Koundé, defensa francés del Barcelona, aseguró que en su selección no han caído mal las afirmaciones de Lamine Yamal, que afirmó que si el equipo de Didier Deschamps no les ha podido ganar "no puede decir que son mejores".
Koundé también se refirió al planteamiento con el que debe afrontar la semifinal el equipo de Didier Deschamps: "Son dos equipos muy ofensivos, a los que les gusta tener la pelota. Sabemos que, históricamente, España ha jugado un fútbol de posesión, aunque también te puede hacer daño en transiciones".
Los pilotos de F1 se divierten y muestran su otra cara en Goodwood
Franco Colapinto lanzó arena a algunos aficionados mientras derrapaba con su Alpine. Kimi Antonelli se tomó una cómica fotografía rodeado de mecánicos y trabajadores de Ferrari. Y así, hasta un tercio de la parrilla de pilotos de Fórmula 1 se dejó ver por el mítico Festival de la Velocidad de Goodwood, donde también estuvo Sport. raccoongame.org
Este clásico de cuatro días saca a relucir la otra cara de los pilotos, que no tienen que esquivar preguntas de la prensa, ni vivir jueves ajetreados con mil compromisos, ni optimizar el setup del monoplaza para rodar lo más rápido posible.
Goodwood es un jardín donde Isack Hadjar, Arvid Lindblad, Liam Lawson, Pierre Gasly, Lando Norris y los propios Colapinto y Antonelli, simplemente se divierten y dan vueltas con cierta libertad en varios momentos del día. Como niños.
Con un Alpine o con el espectacular RB17 diseñado por Adrian Newey, el Fórmula 1 de la carretera. Un coche sin reglas que es una auténtica bestia y que emocionó al diseñador, también presente y sonriente en el Festival. Con tanto estrés en Aston Martin, también le vino bien desconectar a Newey durante unos días.
El año pasado tampoco se perdió la cita y pilotó un McLaren de hace veinte años. Cualquier estrella de la Fórmula 1 está relajada en Goodwood. Es otro ambiente. Alguno, incluso, es un ídolo local, como Norris. El actual campeón del mundo jamás ha tenido un baño de masas como el del sábado. El británico se abrió paso entre una marabunta de aficionados para llegar al famoso Palacio del Duque, en medio del recinto de la inmensa explanada que ocupa un festival que reúne a cientos de miles de aficionados al motor y los clásicos.
Norris, que bromeó junto a Valentino Rossi sobre ser compañeros en un futuro, vivió uno de los momentos más emocionantes de su vida entre tanta gente. También tuvo el honor de estrenar el Hypercar de McLaren, que desembarcará en Resistencia en 2027: "Ahora tenemos muchas carreras, pero ahora que McLaren entra en Le Mans, en 3 o 4 años me encantaría. Sería un honor para mi y nos divertiríamos mucho”. Al piloto de McLaren se le vio como pez en el agua en casa y no se le borró la sonrisa en su breve aparición en el Festival.
Colapinto, por su parte, empezó a calentar el Argentina-Inglaterra lanzando algo de arena cuando derrapó con su Alpine con motor V10. Unos donuts que le hicieron pasárselo en grande. "Siempre lo vi por YouTube y ahora estoy aquí. Voy a disfrutar mucho de este día, me encantan los rallies, son la cosa más genial que hay. Uno de los motorsport más impresionantes, me encantaría hacer rally algún día”, expresó el argentino.
Seguro que volverá a Goodwood a hacer trastadas… y a probar los rallies. Un momento simpático fue el emotivo abrazo con James Vowles, jefe de Williams, que saltó unos henos de paja para abrazar al que fuera piloto de su equipo. Mantienen una excelente relación.
Goodwood es un clásico porque está repleto de clásicos. Tanto de vehículos, con Fórmulas 1 de todas las décadas, como de personalidades. Damon Hill, Mario Andretti y Emerson Fittipaldi, entre otros, matan el gusanillo de ponerse el mono de nuevo y subirse a un coche de carreras.
Recuperar los sonidos de un motor V12 o contemplar un desfile de Ferraris de todas las décadas, con Marc Gené a mandos de alguno de los coches rojos, son cosas que solo ocurren en Goodwood.
La Fórmula E, por cierto, con Pepe Martí como protagonista, también tuvo su espacio y el nuevo GEN4 rodó delante de todo el mundo. Con tantos estímulos, normal que cada vez más pilotos de F1 aparezcan por el Festival.
Mundial 2026, en VIVO: Francia y España definen al primer finalista y Argentina llega a Atlanta para el duelo con Inglaterra
Poco más de 22 años atrás, Lionel Scaloni y David Beckham tuvieron un fuerte cruce en una cancha cuando estaban en plena actividad profesional como futbolistas.
El entrenador Néstor “Pipo” Gorosito le salió al cruce al exdefensor inglés Gary Neville luego de sus declaraciones sobre dos futbolistas de la selección argentina de cara al enfrentamiento por las semifinales del Mundial 2026. El exjugador de Manchester United había dicho que Cristian Romero y Lisandro Martínez conforman la mejor y también la peor pareja de centrales del mundo, en referencia a que tienen debilidades defensivas, y el DT argentino le respondió.
ATLANTA (Enviado especial).- No es un partido más. Por la historia, por la instancia, por el rival. Porque enfrentar a Inglaterra siempre moviliza algo diferente. Y, sobre todo, porque Argentina necesita ofrecer una imagen muy distinta si pretende avanzar sin volver a sufrir hasta el final. Después de la actuación más deslucida del Mundial frente a Suiza, Lionel Scaloni parece dispuesto a mover piezas. Su idea era sostener la base que reapareció ante Egipto hasta el final del torneo, pero el rendimiento colectivo lo llevó a replantearse esa decisión y empezar a buscar otras respuestas. En la práctica de este lunes en Kansas City, incluso, volvió a ensayar un esquema que cada vez lo seduce más y que viene trabajando desde antes del Mundial para una situación límite. Como puede ser, justamente, la semifinal de este miércoles en Atlanta: la línea de cinco.
La selección argentina llegó esta madrugada al hotel en el que concentrará en la ciudad de Atlanta antes de la semifinal contra Inglaterra. El plantel se trasladó en avión desde Kansas City hasta la capital de estado de Georgia y luego se desplazó en micro hasta la puerta de su hospedaje durante estos próximos dos días.
La llegada del seleccionado se dio con un fuerte operativo policial que contó con la custodia del equipo S.WA.T. de Georgia y se produjo sin incidentes ni demoras.
A su arribo al hotel, donde los esperaban al menos un centenar de hinchas, los jugadores se mostraron de buen humor, con sonrisas y saludos hacia los simpatizantes argentinos. Algunos bajaron con mochilas y bolsos, mientras que otros lo hicieron con bebiendo mate.
La Selección Argentina ya está en su hotel en Atlanta para comenzar a preparar el partido ante Inglaterra por la semi del Mundial.
— SportsCenter (@SC_ESPN) July 14, 2026
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La pifia de Higuita que encumbró a Roger Milla... y que cambió el reglamento del fútbol
23 de junio de 1990. Estadio San Paolo –actual Diego Armando Maradona- de Nápoles. Camerún y Colombia jugaban por primera vez en los octavos de final de una Copa del Mundo. Un partido histórico para ambas selecciones no solo por ese hecho, sino por la forma como se resolvió, con una acción que ha pasado también a la historia. Protagonistas: el portero colombiano José René Higuita Zapata –el ‘Loco’ Higuita- y el delantero camerunés Albert Roger Mooh Miller, conocido mundialmente como Roger Milla.
Fue un partido igualado, hasta el punto de que debió resolverse en la prórroga. Los 90 minutos acabaron 0-0 y en el tiempo suplementario todo cambió. Milla, un veterano de 38 años que había sustituido a Louis Mfede en el minuto 54, abrió el marcador tras recibir un balón de Omam-Biyik e internarse en el área. Era el primer minuto de la segunda parte de la prórroga.
Apuesta arriesgada
Solo dos minutos después, Colombia pareció abrasarse bajo el sol de justicia que caía aquella tarde sobre Nápoles. Tuvo que ser en una acción inesperada, fruto de la valentía del joven Higuita, de 24 años, muy adelantado en el terreno de juego y confiado en su buen juego con los pies. Recibió un balón de Luis Carlos Perea y vio cómo Milla se acercaba. El portero intentó superarle. Mala idea.
El camerunés se la jugó y, tras un mal control del ‘Loco’, le robó el balón. El resto de la historia es la carrera de Roger en solitario hacia la portería, con Higuita persiguiéndole desesperadamente. Disparo fácil y 2-0. La selección africana, la primera del continente en alcanzar los octavos de final de una Copa del Mundo, ya acariciaba los cuartos. Mientras, la afición cafetera fulminaba con la mirada a René.
“Fue un error como una casa”, reconoció el meta años después. Y es que aquella pifia aún fue más dolorosa cuando en los últimos minutos del tiempo extra, Bernardo Redín anotó un gol para Colombia y dejó el marcador en un 2-1 final. Las críticas al valiente portero en su país fueron duras: le responsabilizaron de la eliminación de su selección, ya que si no hubiera sucedido lo que sucedió en el minuto 108, la eliminatoria hubiera acabado en una incierta tanda de penaltis.
Un error para un gran cambio
Pese a lo que significó para los colombianos, la FIFA tomó nota de aquella acción, considerando que esa forma de actuar podía beneficiar el espectáculo. Hasta aquel momento, se permitía que el portero pudiera coger con sus manos la cesión con el pie de un compañero. Aquel Mundial fue uno de los más aburridos de la historia. Parte de ello fue por las continuas cesiones al portero, que era quien más posesión de balón tenía.
El peculiar juego de Higuita le costó caro pero inspiró a la International Football Association Board (IFAB) para cambiar esa parte del reglamento. Así, de cara al torneo de fútbol de los Juegos Olímpicos de Barcelona dos años después, en 1992, se modificó la norma y se prohibió recoger con las manos una cesión con los pies, bajo pena de libre indirecto en contra. “Vino un colombiano y más o menos les dijo a todos: ‘esta es la ley Higuita, así tienen que jugar los arqueros’. Con sus equivocaciones, claro, pero eso hacíamos nosotros. Le dábamos importancia al valor y al balón”, manifestó jocoso el de Medellín en su momento.
La ‘complicidad’ de Valderrama
En el otro lado de la jugada, Roger Milla siempre reivindicó la importancia de su acción por encima del error de su antagonista. Entre otras cosas, porque ya conocía a Higuita: “Tuve suerte porque coincidí con Carlos Valderrama en el Montpellier y me enseñó videos de Higuita regateando fuera del área. Sabía que si era bastante rápido, podía sacar provecho de su error. Y funcionó”.
Fue la única Copa del Mundo que disputó René Higuita. Milla estuvo en tres campeonatos y el de Italia era el segundo de su carrera, tras el debut en 1982 en España. Se da la curiosa circunstancia de que Camerún quedó eliminada en la fase de grupos sin perder ningún partido. Los ‘leones indomables’ empataron los tres partidos que disputaron en Riazor y Balaídos contra Polonia, Perú e Italia. Igualaron a tres puntos en la segunda plaza con los transalpinos –después, campeones de aquel Mundial- pero quedaron fuera al marcar un gol menos que ellos en aquella fase.
Ocho años después, Roger Milla fue revulsivo de oro para su selección en Italia’90. Anotó cuatro dianas, siempre saliendo como suplente. Un registro que le valió compartir la Bota de Bronce con Míchel (España), Matthaus (Alemania) y Lineker (Inglaterra). Solo le superaron el italiano Schillaci, que marcó seis tantos y el checo Skuhravy, con cinco. Camerún cayó en cuartos de final contra Inglaterra, en su mejor participación en un Mundial hasta la fecha.
El goleador más veterano
Milla aún actuó con su selección en la Copa del Mundo de 1994, en Estados Unidos. Y con 42 años y 39 días marcó el gol del futbolista más veterano en la historia del campeonato, un récord que aún sigue vigente. Fue en el minuto 46 del Rusia-Camerún, un partido que también fue histórico por el ‘repóker’ de goles del ruso Oleg Salenko, pero que Roger nunca olvidará.
Tampoco podrá olvidar su pillería de aquella tarde de junio en Nápoles ante un portero que, por cierto, jugó una temporada en el Real Valladolid y que se hizo famoso por acciones tan espectaculares como la parada del escorpión, inmortalizada en Wembley tras un disparo de Redknapp el 7 de septiembre de 1995.
“Había arqueros excelentes bajo los tres palos y yo pensaba, ‘¿no pueden jugar con los pies?’. Si el balón no sale está en juego, y mientras esté en juego el equipo tiene la posibilidad de ir y marcar. ¿Para qué lo vamos a dar al rival?”. Palabra de Higuita, genio y figura para lo bueno… y para lo malo.

