Fueron compañeras, serán rivales en la final de la liga de básquet y ambas tienen una profesión fuera de la cancha
Se define la Liga Nacional de Básquetbol femenino. Obras Sanitarias y Ferro Carril Oeste son los equipos que más lejos llegaron y de los dos saldrá un campeón. Tras el desarrollo de la novena temporada de la historia, el Verdolaga quiere repetir y además levantar la copa por cuarta vez. En frente está el Tachero, que busca obtener su primer trofeo, después de haber caído en tres ocasiones. La serie entre los dos clubes porteños se jugará al mejor de tres duelos; el primero será en el Héctor Etchart de Caballito, el segundo (y el tercero en caso de ser necesario) será en el Templo del Rock de Núñez. milkshake.it.com
En este escenario, las protagonistas son las basquetbolistas y dos de ellas le contaron sus historias a LA NACION. Micaela González, que tuvo un pasado en el básquetbol callejero, juega en Obras, y Florencia Fernández, que hasta jugó en los Estados Unidos, viste la casaca de Ferro. Fueron compañeras y campeonas, pero el presente deportivo las colocó en las veredas opuestas y cada una le dejó un mensaje a su rival.
Y a pesar de que juegan de manera profesional, ambas llevan en paralelo al básquetbol, otras profesiones: Fernández se desempeña como kinesióloga. Hoy en día tiene su propio consultorio y también es mamá de dos chicos. González estudió comunicación y periodismo, y es creadora de contenido, una profesión en la que debe estar muy organizada. También, son deportistas que luchan por la visibilidad de un campeonato que crece y aguardan la final con ansiedad y alegría.
Jugadora, kinesióloga y mamá
Florencia Fernández juega en Ferro. Es de Buenos Aires y tiene 40 años. Empezó a jugar al básquet a los 11, en Vélez. Mientras transcurría su adolescencia con el deporte, un día sonó el teléfono fijo de su casa y a raíz de esa llamada se fue a jugar a Estados Unidos. “También me fui a estudiar. Primero inglés, que no sabía nada. En el College y en el básquet me fue re bien, pero al año me volví porque extrañaba mucho y me costó. No es para cualquiera”, advierte.
Una vez de regreso al país finalizó la escuela secundaria y tenía que estudiar. Primero hizo el CBC en la UBA: “Me fue mal, estaba todo el día con una pelota de básquet en la mano”, recuerda. Como el deporte era su pasión, pudo hacer ambas actividades. Desde un club le consiguieron media beca y comenzó a estudiar en una universidad privada: “Empecé la carrera de Kinesiología y la hice hasta que empezaron las prácticas”, en ese contexto, Florencia decidió dejar de estudiar y continuó con el básquet de manera profesional. Sin embargo, una lesión en la rodilla le permitió continuar con lo académico. “Me operé y decidí terminar la carrera. Cuando me recuperé no jugaba más de manera profesional y finalmente me recibí”.
La doble carrera fue muy difícil para la jugadora de Ferro. Los primeros años, su universidad no la ayudó a transitar los dos caminos, pero revela que hoy es diferente: “Estoy cursando la especialidad y me ayudan mucho con mis horarios y viajes. Voy a hacer las prácticas en el receso de la liga. Esto para mí es una tranquilidad, a mí me gusta estudiar y me hace que no sólo esté pensando en el básquet. Tomo el estudio como un cable a tierra porque tengo otra cosa en la que ocuparme.
Su experiencia laboral como kinesióloga comenzó en un sanatorio, en la parte respiratoria. Hizo guardias de 24 horas que le permitían jugar al básquet. “Los clubes en los que estuve me bancaron en esa guardia que era los miércoles. Cuando me afiancé con 10 años de trabajo pude presentar la nota de la Ley Deportiva (se trata de una normativa que ampara a todos los deportistas aficionados que deban ausentarse de sus obligaciones laborales para participar en competencias) y podía faltar a trabajar porque tenía días de licencia”. A las guardias las sentía físicamente. Notaba su cansancio, pero actualmente tiene su propio consultorio. Se trata de Movere Kinesiología: “Ahora es mucho más fácil, puedo manejar los horarios porque soy la jefa”, dice entre risas.
En el presente de Florencia destaca su evolución en todos los aspectos para poder dedicarse ciento por ciento al básquet. Sus contratos fueron mejorando, pero advierte: “No te digo que puedo vivir del deporte, pero me hace que hoy tenga otro trabajo que me ayude y que mi trabajo principal sea justamente jugar al básquet”. Además de todo, la pivot del equipo de Caballito es mamá de Lucas (8) y de Tomás (5). “Es difícil ser mamá y jugar al básquet, me arreglo como puedo”, aclara. En la maternidad, Fernández destaca la ayuda del club. “Me ayudan un montón. A veces los llevo a los entrenamientos y nadie me dice nada, los cuidan, les dan todo. No podría jugar si no pasara esto esto. Amo jugar al básquet y no hay nada más lindo que compartirlo con mis hijos y transmitirles la pasión. Gracias a Ferro puedo hacerlo y es impagable”.
La atleta universitaria e influencer del básquet
A Micaela González no le importó atender la llamada de LA NACION el día que cumplió los 30 años: “Por la liga, cualquier cosa”, dice, mientras se sienta en la silla de un café y espera a su mamá para merendar. Empezó a jugar al básquet a los nueve años gracias a su mejor amiga en el club 17 de Agosto del barrio Villa Pueyrredón, en Buenos Aires. “No sabía nada de básquet, me costó mucho aprender, pero fue mucho entrenamiento” A los 11 Micaela comenzó a desempeñarse en el Street Básquet y siempre tuvo como objetivo jugar el deporte que ama desde chica.
Pero a su camino deportivo supo relacionarlo con el académico. Intentó con el profesorado de educación física, pero supo que “no era lo mío”, revela. No se relajó. Buscó otros rumbos. Se fue a la Universidad Nacional de La Matanza. Estudió nutrición durante algunos años y conoció el deporte universitario. Más tarde, se recibió en la carrera de Comunicación y periodismo deportivo en la ex Esma, para la Universidad Nacional de La Plata. Mientras tanto, el básquet continuaba en paralelo: jugó en la selección argentina universitaria: “Ahí encontré otro mundo y se convirtió en mi segunda casa”.
Micaela siempre fue estudiante atleta y destaca que no lo hacía sólo porque le gustaba le gustaba estudiar, también lo hacía porque acompañaba mucho al deporte. De ese modo se le abrieron muchas puertas con las que hasta el día de hoy recorre su camino: “Logré conectar con marcas y que me conocieran. Creé mi propio estandarte, que en lugar de que sea la selección nacional, sea la selección universitaria”. Además, la basquetbolista es la única jugadora en la Argentina que tiene un Olimpia de plata por deporte universitario.
Para González, el básquet fue un trabajo no remunerado durante muchísimos años. Por lo tanto, tenía que buscar la manera de seguir haciéndolo de manera profesional, pero teniendo algún ingreso y fueron las redes sociales, las marcas y la creación de contenido. “No soy una persona adaptable a trabajar en una oficina, me gusta manejar mis tiempos entonces le encontré la vuelta a las redes”. Al principio no sabía qué hacer pero se dio cuenta cómo: “Creé un nicho de una comunidad de personas que les gustaba lo que yo hacía y se acercaron marcas”. Para esto, la basquetbolista tuvo que prepararse: “Hice muchos cursos. Tuve que entender a quién le estoy hablando, qué cosas no debo subir y qué cosas sí porque de repente hay niños mirándome y quieren copiarme”. Se considera una mujer que milita lo que hace, con mucho compromiso con el deporte, la política y sus convicciones.
La jugadora de Obras destaca por qué ser creadora de contenido es un trabajo a pesar de que muchas veces es subestimado: “Sé que para las personas grandes es más difícil de entenderlo, incluso para mi mamá, que a veces pensaba que no llegaba a fin de mes”. El concepto que deja González es que la producción le lleva muchas horas del día como editar, pensar o crear un diálogo. Lo mismo con su organización, la cual está calendarizada. “Si me entreno a la tarde, sé que tengo la mañana para producir. No tengo una empresa de comunicación o de marketing atrás. Hay que estar atento a todo”, revela. Por último, contó como fue ese momento en el que se dio cuenta que se convirtió en una influencer y empezó a tomárselo con mucho más profesionalismo: “Cuando apareció Adidas. Es una marca que me dio una etiqueta que como atleta me pone muy arriba para que siempre aparezcan otras marcas”. Además, Micaela cuenta que gracias a la creación de contenido hoy puede pagar su alquiler, impuestos y mucho de lo que no le dio el básquet durante mucho tiempo.
El recuerdo como compañeras y cómo palpitan la final
Florencia y Micaela compartieron equipo en Ferro y fueron campeonas en la temporada 2024/2025. Tienen un gran recuerdo una de la otra y lo expresaron. “Mica es una gran persona, una mina que deja todo. Fue muy bueno haber compartido equipo con ella, aprendí mucho de ella. Le deseo lo mejor. Y cuando hables mandale un beso”, manifestó la basquetbolista de Ferro. Por su parte, la jugadora de Obras, dijo: “Es muy difícil tenerla en contra. Como compañera aprendes a jugar con ella, a su ritmo y lo predominante que es en la pintura. Es una jugadora increíble, nunca deja de entrenar y siempre pelea por todo lo que nos merecemos como deportistas. Como persona es graciosa y muy buena gente”.

Este domingo se pone en juego la final de la Liga Nacional Femenina. La novena de la historia. El campeonato tiene como máximo ganador a Berazategui, con seis títulos, y le sigue Ferro, el último campeón, con tres, por lo que el equipo de Caballito buscará repetir y coronar su cuarto trofeo. Fernández le contó a LA NACION cómo se preparan para jugar la definición, que será al mejor de tres duelos y el primero de la serie se jugará en el mítico Héctor Etchart. “Estamos muy enfocadas, preparamos de la mejor manera los partido. Las finales son finales, hay muchas cosas en juego y como digo siempre es muy difícil llegar a una final, sólo llegan dos equipos y hay grandes jugadoras que no llegaron por eso hay que disfrutarlas. No sé si no es la última final que voy a jugar, así que hay que dejar todo para sentirnos tranquilas”.
El segundo partido será en el Templo del Rock, de Obras. Lo mismo que el tercero, en caso de ser necesario. La representante del Tachero también reveló sus sensaciones previas a la final. “Estamos convencidas y ansiosas. Eso se nota en los entrenamientos. Ferro es un equipo enérgico y tenemos que controlar eso. Estoy contenta de que no falta nada para la final porque desde que terminamos las semifinales no pasaba más el tiempo”.
Así se jugarán las finales de la liga femenina
- Juego 1: domingo 17 de mayo, 19.30 hs, Ferro vs. Obras, Héctor Etchart.
- Juego 2: jueves 21 de mayo, 20.30 hs, Obras vs. Ferro, Templo del Rock.
En caso de ser necesario
- Juego 3: sábado 23 de mayo, 19.30 hs, Obras vs. Ferro, Templo del Rock.
De tocar el cielo en Europa a rozar el abismo de la Championship
La Premier League no perdona. No entiende de historia, de escudos, ni de noches europeas. La competitividad que existe en la máxima categoría del fútbol inglés es creciente, feroz, devorando proyectos a una velocidad imposible de asumir hace apenas unos años. Y en medio de ese torbellino aparecen dos históricos heridos: Tottenham Hotspur y West Ham United. Dos clubes londinenses, dos campeones europeos recientes y dos instituciones que, a falta de solo dos jornadas, pelean por evitar una caída que parecía inimaginable.
Uno de los dos acompañará a Wolverhampton y Burnley rumbo a la Championship. Y lo más impactante no es únicamente el descenso en sí, sino todo lo que representa. Porque hace no tanto, ambos competían por títulos continentales, eliminaban a 'gigantes' y presumían de proyectos sólidos. Hoy, en cambio, tratan de sobrevivir en un contexto que ha dado un giro de 180 grados.
El Tottenham, en caída libre
El caso del Tottenham resulta especialmente dramático. Vigente campeón de la Europa League, el conjunto 'spur' afronta ahora la posibilidad real de descender por primera vez desde la temporada 1977/78. Un golpe histórico para una entidad que llevaba años instalada en la élite del fútbol europeo. Finalista de la Champions League en 2019, hogar de futbolistas como Harry Kane, Heung-Min Son o Christian Eriksen, el club londinense parecía preparado para seguir compitiendo durante años con el resto del 'big six'. Sin embargo, el proyecto se ha desmoronado lentamente.
Ni las enormes inversiones realizadas el pasado verano han servido para evitar el desastre. El Tottenham se ha gastado 265 millones de euros para intentar construir un equipo dominante: Xavi Simons llegó por 65 millones, Mohammed Kudus por 63,8, Connor Gallagher por 40, Mathys Tel por 35, entre otros. Pero la realidad ha terminado siendo completamente distinta.
Thomas Frank no consiguió levantar al equipo. Igor Tudor tampoco encontró soluciones. Y ahora Roberto De Zerbi afronta una misión límite: salvar a un Tottenham que se hunde. Los 'spurs' ocupan actualmente la decimoséptima posición con 38 puntos, apenas dos por encima del descenso. El calendario tampoco concede tregua: un derbi londinense en Stamford Bridge frente al Chelsea y una última jornada contra el Everton decidirán su destino.
El West Ham, sin margen de error
En el otro lado del drama aparece el West Ham. Los 'hammers' también saben lo que es celebrar recientemente en Europa. Campeones de la Conference League en 2023 y semifinalistas de la Europa League en 2024, el club del este de Londres parecía haber consolidado definitivamente su proyecto deportivo. Pero todo se torció demasiado rápido. La salida de Declan Rice, capitán y líder del equipo, supuso un golpe bajo para los 'irons', que no encontraron la manera de mantener el nivel competitivo para asentarse entre los aspirantes europeos habituales.
El West Ham está viviendo una temporada angustiosa y, en estos momentos, la permanencia pende de un hilo. Gran parte del curso la ha pasado en puestos de descenso y ahora encara las dos últimas jornadas al borde del precipicio. Suma 36 puntos y ocupa la decimoctava plaza. Visitará al Newcastle en St. James' Park y cerrará el campeonato frente al Leeds en casa. Sobre el papel, dos rivales que no se juegan gran cosa, aunque en Inglaterra nadie regala absolutamente nada.
Tras el 'big six' y el Everton, el West Ham es el club con más temporadas consecutivas en Premier League. Su último descenso se produjo en la campaña 2010/11. Desde entonces, el proyecto parecía consolidado... hasta ahora.
Y quizá ahí esté el quid de la cuestión. La Premier ha cambiado radicalmente. Lo que antes bastaba para competir hoy ya no alcanza. Los clubes de media tabla invierten más, fichan mejor y trabajan con estructuras cada vez más potentes. Equipos que hace pocos años peleaban en segunda división ahora cuentan con proyectos ambiciosos, entrenadores modernos y plantillas de enorme nivel competitivo.
Tottenham y West Ham representan mejor que nadie la brutal transformación de la Premier League. Dos clubes que hace apenas unos años levantaban títulos europeos y que ahora sobreviven agarrados al alambre del descenso. Del brillo de las noches europeas al vértigo de la Championship. Porque en la Premier el pasado no garantiza absolutamente nada y, si te despistas, el fútbol inglés te pasa por encima sin mirar el escudo.
A qué hora juega Jannik Sinner vs. Casper Ruud, por la final del Masters 1000 de Roma 2026
En el mediodía de la Argentina de este domingo, Jannik Sinner (1° del ranking ATP) y Casper Ruud (25°) se enfrentan en el marco de la gran final del certamen masculino del Masters 1000 de Roma 2026. El encuentro se disputa en el Foro Itálico y se puede ver en vivo por televisión a través de ESPN 2, como así también por streaming por intermedio de la plataforma Disney+, en su plan Premium.
El italiano se metió en la definición al derrotar al ruso Daniil Medvedev (10°) en un partido que duró “dos días” a raíz de un delay por tormenta. El encuentro finalizó 6-2, 5-7 y 6-4 a favor del mejor tenista del mundo en la actualidad, que persigue su primer título en la capital italiana. De ganarlo, a su vez, sería el décimo Masters 1000 de su carrera y el quinto de este año, ya que se quedó con los cuatro que se disputaron hasta el momento: Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid.
El noruego, por su parte, eliminó sin inconvenientes al argentino nacionalizado italiano Luciano Darderi (20°) por doble 6-1. Rompió la barrera de la ronda de los cuatro mejores del Roma Open en su cuarto intento, ya que previamente había sido eliminado en esta instancia en 2020, 2022 (ambas veces perdió con Novak Djokovic) y 2023 (cayó ante el danés Holger Rune). Así, se metió en la definición por primera vez e irá en busca de su segundo Masters 1000 tras el título en Madrid 2025.
Jannik Sinner vs. Casper Ruud: todo lo que hay que saber
- Final del Masters 1000 de Roma 2026.
- Día: Domingo 17 de mayo.
- Hora: 12 (horario argentino).
- Estadio: Foro Itálico, Roma, Italia.
- TV: ESPN 2.
- Streaming: Disney+ Premium.
El historial entre Sinner y Ruud favorece claramente al N° 1 del mundo, que se impuso en los cuatro enfrentamientos entre sí. La última vez que se vieron las caras fue, justamente, en los cuartos de final del Masters 1000 de Roma 2025. En aquella oportunidad, el italiano se quedó con el boleto a las semifinales con un contundente 6-0 y 6-1. Otro dato que puede pesar en la preparación del europeo del norte es que nunca logró ganarle un set a Sinner, por lo que intentará dar la sorpresa.
¿Qué dicen las apuestas?
En las principales plataformas de pronósticos deportivos alrededor del planeta, Jannik Sinner corre con ventaja para quedarse con la victoria y, en consecuencia, con el Masters 1000 de Roma 2026, en la final de este domingo. En caso de lograrlo, las casas de apuestas pagan cuotas de apenas 1.15 contra los 6.33 que se repagan por un hipotético triunfo de Casper Ruud.

Riazor vibra en la previa del Dépor-Andorra: bengalas, recibimiento y mucho color blanquiazul
Cuando los primeros rayos de sol se impusieron a la lluvia con la que amaneció A Coruña, algunas bufandas, sudaderas y abrigos blanquiazules paseaban ya por el entorno de Riazor. Los caprichos de los calendarios modernos quisieron que el deportivismo tuviese que madrugar para acudir a una cita clave. Horas antes del Dépor-Andorra, miles de aficionados habían celebrado un gol a más de mil kilómetros de distancia. Ahora, era su turno.
El autobús del Dépor llegó hacia las 12.20. A diferencia de otros recibimientos, los jugadores se bajaron con más distancia, para empaparse de un ambiente inmejorable, atrezado con bombas de humo azul, bengalas y miles de gargantas que alentaron al equipo de Antonio Hidalgo, el primero, como siempre, en bajar y dirigir la expedición. El técnico incluso tuvo un gesto hacia el ya habitual palco improvisado desde donde Juan Carlos Escotet seguía la llegada de los futbolistas con una vista privilegiada desde la altura.
Hubo fiesta, música, y mucha diversión. El Dépor arrancó su Fan Zone a las 10.00. Se extenderá mucho más, tras el encuentro, con un DJ que pondrá color al 17 de mayo, Día das letras galegas, hasta el cierre de la jornada a las 23.00. Versionettes, Asociación Malante y Smoke protagonizaron la música en la previa, junto, también, al concierto de Boyanka Kostova y Lumedoloop organizado por Aquí Tamén se Fala, plataforma que desde hace más de un año ha dado voz y fuerza a la petición de adecuar el topónimo del club.
13 horas de pasión blanquiazul que solo quedan interrumpidas por el partido. En la previa, nervios y tensión. Todos sabían lo mucho que se juega el Deportivo en este encuentro. Confianza, pero también respeto, en uno de los partidos clave para marcar el final del campeonato. Todo en manos del conjunto coruñés.
