Ibai, después del Juventud Torremolinos-Real Zaragoza (3-4): "El estar obligado a cambiar a Rubo y Diego nos ha hecho daño"
El Real Zaragoza se llevó una sufrida victoria ante el Juventud Torremolinos (3-4) en un choque en el que encaró los últimos minutos con una renta de tres goles, pero la obligación de retirar a los dos centrales titulares porque arrastraban molestias trastocó la solidez del equipo. "El estar obligado a cambiar a Rubo y Diego en un partido así, en el que estaban siendo muy solventes, nos ha hecho daño", reconoció Ibai Gómez en la rueda de prensa después del partido.
Sin embargo, el técnico bilbaíno quiso dejar claro que, para él, la actuación de Barrachina y Tachi no fue negativa y que los desajustes se deben más a la idiosincrasia de la posición del centro de la zaga. "La línea defensiva es algo bastante peculiar para cambiar. Cuando ambias dos centrales, es más fácil desajustarse", explicó. "La entrada de Tachi y Barra la valoro de una forma positiva porque es dificilísimo entrar en un contexto como este", apreció el entrenador. sweetbonan.org
Respecto a la situación médica de las tres sustituciones obligadas (Ander, Rubo y Diego), Ibai ofreció un primer diagnóstico: "Desde su experiencia, en principio parece ser que no han tenido ninguna rotura. Creemos que la de Ander podría ser, aunque es cierto que pequeña, y Rubo y Diego dicen que en principio rotura no, pero estaban muy justos y hemos estado obligados a hacer el cambio".
Con todo, Ibai se mostró satisdfecho con la acutación y los tres puntos: "Siento que el equipo ha merecido ganar y sabiendo sufrir en un estadio difícil para nosotros. Estoy muy orgulloso de ellos por la actitud, por el respeto a la categoría y por saber competir como han competido".
El plan táctico y la adaptación al terreno de juego
Ibai valoró positivamente cómo los suyos interpretaron el planteamiento inicial ante las particulares dimensiones y el estado del césped: "El guion era lo que hemos trabajado mucho atrás: ataques a los intervalos, atraer a los rivales y sin jugar mucho en el juego interior. Creo que lo hemos hecho bien y que hemos sido superiores. El campo es de dimensiones estrechas y el balón no rodaba tanto, pero no es excusa. Estoy muy contento porque el equipo ha sabido competir en un contexto que a priori nos puede venir peor".
Preguntado por la posición de Saidu en la media punta manteniendo a Ademo en el doble pivote, el técnico argumentó: "Peter estaba haciendo un gran partido y no quería mover el centro del campo. Saidu nos daba esa primera línea de presión más fuerte para juntar las líneas cuando ellos pegaban en largo y luego nos daba mucha profundidad y llegada al área. Tal y como estaba el partido, creíamos que nos acercaba a ganar y la verdad es que ha salido bien".
Elogios a Jaume Jardí y la polémica en el 3-4
Uno de los grandes nombres propios de la tarde fue Jaume Jardí, participante activo en los cuatro goles (un gol, dos asistencias y el disparo al palo que provocó el gol en propia puerta de Javi Cuenca). "Hemos tenido desde el primer día muchas expectativas en él. Es un jugador que tiene que marcar diferencias, ya las marcó el año pasado. Para nosotros es una bendición tener a un jugador como Jaume", aseveró el preparador.
Ibai también fue cuestionado por la jugada que solicitó revisar en el 3-4 definitivo: "Desde mi perspectiva he visto un fuera de juego claro antes del primer centro, estaba justo en la perspectiva. Pero es verdad que no pueden pitarlo porque hemos analizado la jugada y no se ve a los jugadores en las cámaras de este estadio. Es difícil para ellos y hay que entenderlo, pero desde nuestra perspectiva estoy casi seguro de que era fuera de juego".
Cubarsí: "Tenemos que intentar no desconectar aunque el partido esté casi terminado"
El Barça ganó, pero terminó sufriendo más de lo esperado ante el Levante. Los azulgranas son conscientes de que deben mejorar esas desconexiones que pudieron haberles costado un empate inesperado en el Ciutat de Valencia. Cubarsí siguió la línea que marcó Flick en rueda de prensa y lo reconoció en zona mixta:
"Son detalles que tenemos que mejorar, intentar no desconectarnos del partido aunque esté casi terminado. En estos campos te aprietan y te crean ocasiones. Ya lo hemos visto, suerte que ha marcado Adeyemi en los últimos minutos. Pero es algo que tenemos que mejorar. Hansi habla de estos minutos. Hemos empezado muy bien la primera parte. Hemos marcado dos goles rápidos, pero no debíamos bajar los brazos. Debíamos ir a por más, lo tenemos que mejorar", dijo el central catalán.
Un duelo exigente
Eric Garcia siguió en la línea de su compañero, pero recordó los grandes resultados que tenía el Levante en casa en los últimos meses: "Este partido requirió un esfuerzo enorme. El tiempo, el calor, las condiciones del césped... Nada de esto nos ayudó. A cualquier rival les das aire y se te meten encima. Nosotros sabíamos que iba a ser duro, pero con los animales que tenemos arriba, pudimos ganar el partido a pesar de las dificultades".
Aunque hay una cosa que el barcelonismo tiene claro: la plantilla es larga y Flick tiene muchas opciones en el banquillo: "Hay mucha competencia en todas las posiciones, nadie se puede rendir", añadió el lateral de Martorell. Para finalizar, tranquilizó a los culés por cómo está su nariz después de rompersela ante el Valencia y llevarse un fuerte golpe ante el Levante: "La nariz, bien".
Ramón: "Es un punto bastante valioso para nosotros"
El centrocampista Ramón Enríquez fue uno de los jugadores del Málaga CF que pasó por zona mixta después del empate a uno cosechado en Balaídos ante el Celta. "Es un punto bastante valioso para nosotros porque sabíamos el campo en el que jugábamos", alegó.
El mediocentro de Órgiva sustituyó a Einar Galilea como refuerzo para la segunda mitad. Así pudo sumar más de 45 minutos, por primera vez en lo que va de temporada: "Sigo sumando más minutos a las piernas y más carga. Voy por buen camino y en buena dirección, recuperando y mejorando físicamente".
En cuanto al trabajo colectivo, el canterano blanquiazul señaló: "Me ha gustado la actitud del equipo. Hemos empezado con personalidad, pero esto es Primera División, jugar contra jugadores muy buenos. Todo lo que sea puntuar en esta categoría es bueno. Veníamos a un campo difícil y, cuando ha terminado el partido, nos hemos felicitado".
Jardí y una cosa de locos: la crónica del Juventud Torremolinos-Real Zaragoza (3-4)
Ganaba el Real Zaragoza 1-4 en el minuto 80. La goleada, seguramente exagerada, reflejaba al fin la efectividad en el área rival de un conjunto aragonés que afrontaba la recta final sin mayor amenaza que la ausencia de cambios como consecuencia de los problemas físicos de pilares básicos como sus dos centrales titulares. Pero, en tres minutos, el Juventud Torremolinos anotó dos tantos que pusieron un nudo y algo más en la garganta de un zaragocismo que asistía atónito a la transformación de un equipo que pasó a pedir la hora para lograr un triunfo tan valioso como sufrido en el que la figura de Jaume Jardí fue clave. Marcó un gol y medio (el primero se lo dará el acta al portero del Juventud en propia puerta) y dio los otros dos el extremo catalán para firmar una de las actuaciones más brillantes de la temporada. Un lujo. Una bendición.
Entre las cuestiones a revisar a pesar del triunfo convendría incluir por qué se está convirtiendo en una costumbre que el Zaragoza afronte los partidos con paso cansino, desganado y con la legaña en el ojo. Costó caro semejante derroche de pereza en Tarragona y cerca estuvo de pasar lo mismo en el estreno en casa ante el Antequera, pero no escarmienta un conjunto aragonés que necesita más trabajo de sus jugadores más adelantados. Insiste una y mil veces Ibai en que su sistema exige presión alta desde arriba del todo, sobre todo en una mediapunta en la que Pau Sans está aportando an poco como arriba Delgado, al que se le sigue concediendo el pertinente periodo de adaptación al medio, pero que se está quedando muy corto en casi todo. Ni llegadas, ni remates, ni duelos ganados ni entusiasmo defensivo y apenas algo de juego de espaldas. Esto acaba de empezar, pero o estos dos jugadores comienzan a ponerse las pilas cuanto antes o Ibai estará obligado a idear alternativas.
El caso es que el Juventud Torremolinos sí afrontó el duelo como Dios manda. Energía, intensidad y actitud, tres ingredientes fundamentales en la receta hacia el éxito elaborada por Ibai, para el que la ausencia de alguno de ellos es veneno en vena. Pero la suerte, esta vez, se pondría del lado de los aragoneses, que vieron cómo el árbitro corroboró la discutida decisión del auxiliar de invalidar por supuesto fuera de juego un gol de los locales a los siete minutos de partido. Dioni había mandado a la red un balón franco tras una gran cantada de Westerveld pero la maquinita en cuestión no resolvió las dudas del colegiado, que negó la mayor al Juventud y anuló el gol para respiro del zaragocismo presente en Torremolinos.
Sin embargo, el susto no despertó al cuadro visitante, que concedía demasiado en el costado izquierdo de su defensa. Apenas un remate blando de Delgado y otro de Dioni detenidos por los porteros derivaron en el momento clave del choque. La lesión de Nico fue el primer alivio para un Zaragoza que se adelantaría poco después casi sin querer gracias a la determinación del mejor futbolista sobre el maltrecho césped malagueño. Jardí mandó el primer obús de la tarde cerca de la escuadra de Cuenca, que mandó a la red el balón sin querer tras pegar en la madera. El tanto le vino bien al Zaragoza, que pareció resolver el envite con un segundo mamporro directo a la mandíbula del adversario. Jardí mandó un córner a la cabeza de Diego para que el central aumentara la renta, pero un penalti por mano del zaguero en el descuento metió de nuevo en el partido a los locales, que recortaron distancias gracias a la transformación de la la pena máxima por parte de Dioni (1-2).
Retiró Ibai en el descanso a Pau para reforzar el centro con Saidu, que ejerció en la mediapunta. Sorprendió tanto el movimiento con la exclusión de Vadillo para dar entrada a Ureña, aunque el Zaragoza, esta vez, afrontó mejor la salida de vestuarios. Delgado peinó fuera por poco un centro del omnipresente Jardí justo antes de que Ander se marchara lesionado para iniciar el carrusel de disgustos que luego se convertiría en el túnel de los horrores.
Con media hora por delante, Diego pidió el cambio para meter el miedo en el cuerpo a un zaragocismo que se quedó sin uñas cuando Iranzo tampoco podía seguir. Y eso que Jardí ya había firmado una obra maestra con una falta directa a la escuadra de Cuenca que volvió a abrir brecha.
Aún le quedaban polvos mágicos al catalán, que los agotó para asistir a Saidu en lo que parecía la sentencia. Sin embargo, un despiste de Pereira y otra indecisión de Westerveld propiciaron el tanto de Iván que no parecía amenaza suficiente hasta que otra pantomima defensiva del Zaragoza permitió a Rodri marcar el tercero a placer con dos minutos y el descuento por delante.
Se mascaba la tragedia. El Zaragoza estaba tan desquiciado como su delegado, Alberto Belsué, que se marchó expulsado, pero resistió como pudo para proteger el triunfo con uñas y dientes mientras seguía preguntándose dónde demonios se ha metido.
Juventud Torremolinos: Cuenca; Prevedini, Krug, Grozdanic, Petersson (Diaby, m. 67); Climent (Dorgu, m. 68), Kaptoum, Brandes; Nico (Dominique, m. 28), Dioni y Cristian.
Real Zaragoza: Westerveld; Sangalli, Iranzo (Tachi, m. 72), Diego (Barrachina, m. 61), Pereira; Ander Herrera (Terrer, m. 54), Ademo; Jaume Jardí, Pau Sans (Saidu, m. 46), Vadillo (Ureña, m. 46) y Delgado.
Goles: 0-1, m. 35, Javi Cuenca (pp); 0-2, m, 38, Diego; 1-2, m. 45+ 9, Dioni (p). 1-3, m. 64, Jardí; 1-4, m. 80, Saidu; 2-4, m. 85, Iván Laka; 3-4, m. 88, Rodri.
Árbitro: Joaquín Bejar. Amonestó a Pau Sans, Diego González y Tachi, por el Zaragoza; y a Brandes, Diaby y Rodri, del Juventud Torremolinos. Roja al delegado del Zaragoza Alberto Belsué en el 92.
