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Miguel Álvarez, técnico de la UD Ibiza: "Me gustaría seguir aquí"

La UD Ibiza afronta este fin de semana una de las salidas más exigentes del tramo final de temporada. El equipo de Miguel Álvarez visita el Rico Pérez para medirse a un Hércules que, al igual que los celestes, comenzó el curso con aspiraciones muy diferentes a las que marca ahora la clasificación. El técnico celeste reconoció en la previa que la victoria ante el Atlético Sanluqueño ha dado “cierta tranquilidad” al vestuario, aunque recordó que todavía queda mucho trabajo por hacer.

“Hay cierta tranquilidad con el resultado del otro día. Y luego el partido en sí es atractivo, con dos equipos que partían con un objetivo y al final están luchando por otro. Hay una igualdad tremenda, estamos con 47 puntos y jugamos en un escenario fenomenal, un escaparate para todos y para seguir trabajando para quedar lo mejor posible de aquí al final de temporada”, señaló.

El entrenador almeriense destacó también el ambiente que espera en el Rico Pérez, un estadio que considera uno de los más exigentes de la categoría. “Es un escenario donde la gente aprieta. Si no les salen las cosas, aprietan de verdad, y si les salen, aprietan mucho más todavía. Tenemos que intentar llevar el partido donde nosotros queremos, hacerles sufrir y no dejarles maniobrar mucho a la gente buena que tienen arriba, porque cuentan con jugadores que te pueden cambiar el partido en cualquier acción”, explicó.

Álvarez reconoció además que el equipo llega al tramo decisivo del campeonato con varios problemas físicos, algo que considera lógico después de una temporada tan exigente. “Hace un par de semanas vacilábamos de que no teníamos lesionados y ahora se nos ha caído mucha gente también. Todos los equipos llegan así al final”, comentó. Nacho y José Albert seguirán fuera de la convocatoria, mientras que Unai Medina sufrió un golpe en el tobillo durante la semana e Izan arrastra molestias en la rodilla.

El técnico también puso el foco en la necesidad de mejorar lejos de Can Misses, donde la UD Ibiza solo ha ganado un partido en toda la segunda vuelta. “Es el momento para conseguir una victoria fuera de casa, y más en un partido interesante para los dos equipos. Ganar fuera siempre es importante, sobre todo para los partidos que vienen después”, afirmó.

Uno de los nombres propios de la comparecencia fue Fran Castillo, brillante ante el Sanluqueño actuando desde el costado en el 4-4-2 planteado por el técnico celeste. Álvarez explicó por qué cree que el malagueño rinde mejor partiendo desde fuera: “Fran es un mediapunta sí o sí, pero cuando juega por dentro está más controlado. Desde banda, entrando hacia dentro, es más invisible para los rivales. Tiene muy buen manejo de los espacios y del tiempo, y desde ahí conecta muy bien con los puntas”.

El preparador ibicenco también fue cuestionado por la decepcionante temporada del equipo, muy lejos del objetivo inicial de pelear por el ascenso. “Cuando estábamos en lo más difícil vimos que somos capaces de hacer cosas importantes, pero el fútbol es impredecible. Somos el cuarto equipo menos goleado de la categoría y estoy contento con el trabajo de los chicos, pero nos ha penalizado la ansiedad y las ganas de querer hacerlo bien sabiendo que no podíamos fallar”, analizó.

Sobre su futuro, Miguel Álvarez reconoció que le gustaría continuar en el club la próxima temporada, aunque dejó claro que la decisión corresponde a la entidad. “Sí me gustaría estar aquí porque es un club que me gusta, pero creo que ahora lo importante es que el club haga un buen análisis de todo lo que ha sucedido este año y decida qué es lo que quiere”. Por último, el técnico salió al paso de las declaraciones de Bebé sobre la afición celeste y defendió el ambiente que existe en Can Misses. “Estoy muy contento con la afición que hay aquí. Es un club joven, con tranquilidad para trabajar, y a mí no me tiene que exigir la afición, me tengo que exigir yo en el día a día”, sentenció.

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