Penúltimo partido en casa, este sábado (16:15) ante el Ibiza. El Hércules aguarda al silbatazo inicial con la misión de asegurar la permanencia matemática y dar una buena imagen final a la afición. "Se puede ver un buen partido de fútbol", adelanta Beto Company sobre la visita de un equipo "con gusto por el balón y una trayectoria parecida a la nuestra" en esta temporada.
Hay quien podría pensar que, descartado el objetivo del ascenso, el equipo levante el pie del acelerador en los tres partidos que quedan. Algo tan posible como que, al contrario, se liberen de cualquier presión y jueguen con más liviandad. Sobre este punto, el entrenador espera "primero de todo, la profesionalidad, porque nosotros tenemos contratos hasta el 30 de junio, y hay quien se tenga que ganar la continuidad ahora, u otros que por mucho que tengan contrato, se la deban ganar también".
Acto seguido, ha tranquilizado a la sala asegurando que "la profesionalidad no ha faltado, ni va a faltar nunca. A partir de ella viene el rendimiento", del cual está "convencido de que va a seguir siendo competitivo, como hemos sido siempre exceptuando el partido en Alcorcón". "Nos jugamos mucho a nivel personal y profesional", ha aseverado.
Descartar el descenso
El descenso, esa posibilidad remota y enrevesada, solo le preocupa a Beto "entendiendo que esto es fútbol y que hay una parte que intentas controlar y muchas partes que uno no controla y puede pasar absolutamente de todo". En este caso, para el Hércules todas las opciones están a favor, y el preparador lo explica con que "históricamente esta puntuación ha dado siempre permanencia, pero el fútbol da muchas vueltas y lo que hay que hacer es ganar".
Ganar y mejorar, porque el técnico blanquiazul considera que el equipo ha dado un paso adelante a nivel defensivo después de la derrota en Alcorcón. "Es un equipo mucho más sólido, que recibe mucho menos, que está más junto. El Villarreal termina chutando una vez menos que nosotros. Un equipo que está arriba y en el mejor momento del año. No nos hicieron ni un córner". La mejora defensiva, sin embargo, no ha revertido una pésima racha de puntuación.
"Hay que exigirse acertar y chutar más, no hace falta meter el gol más bonito del mundo"
La otra cara de la moneda, la que falta solucionar, para Beto es "la pegada". Por el estilo de juego que él promulga, reconoce que el equipo asume "muchos riesgos en los tres primeros cuartos de campo para tan poco acierto en el último", e insiste en que "hay que exigirse acertar y chutar más, no hace falta meter el gol más bonito del mundo". Un mensaje que lanza a la afición y a la prensa para señalar que el cuerpo técnico también ve y trabaja en las "cosas obvias" que detectan los herculanos en el estadio o por la televisión.
Como autocrítica, y a la luz de la cifra de "calamidad" de solo 4 victorias en 37 partidos fuera de casa en las dos últimas temporadas, el técnico recuerda que "hay momentos que tendría que haber emergido esa solidez mental" necesaria para ganar lejos del Rico Pérez, en los jugadores y en el cuerpo técnico. La forma de mejorar esta negra tendencia es "buscar jugadores de mentalidad competitiva, ganadora" que levanten al equipo en los momentos clave.
Con un ojo en la próxima temporada
El técnico blanquiazul ha reconocido que la dirección deportiva ya trabaja con "perfiles y nombres" para el próximo curso, una tarea en la que el entrenador garantiza que el cuerpo técnico es partícipe, en la medida de las posibilidades mientras termina el campeonato, y a pleno rendimiento cuando llegue el verano.
Vista la solidez defensiva que ha ganado en los últimos partidos, Beto también reflexiona sobre si "igual hemos querido ser súper ambiciosos en el sentido de presionar arriba, de ir a buscar al rival, e igual nos hemos expuesto con esta plantilla y no debimos ser tan valientes hacia adelante y así sentirnos más cómodos". No obstante, también defiende "que cuando uno quiere construir cosas pensando en grande, hay que hacerlo de manera radical porque si no el futbolista siempre tomará la decisión más sencilla y segura".
Pese a claramente tener un ojo puesto en septiembre, el entrenador ha insistido en que todas las mejoras en las que trabaja, aunque puedan dejar rentas para el próximo año, tienen en mente "ser competitivos ahora y dar rendimiento inmediato". De más está decir que, sin victorias en este mes de mayo, no hay septiembre que valga.