Existen muchos parajes preciosos en Catalunya, pero también hay otros que son menos conocidos por diversas razones. Algo que ocurre con la masía modernista que se encuentra situada en pleno corazón de Terrassa.
Constando como patrimonio arquitectónico el pueblo, la masía está localizada a apenas 35 kilómetros de la ciudad de Barcelona; concretamente, en el Parc de Sant Jordi de la ya mencionada localidad catalana.
No obstante, lo más llamativo de esta masía tiene que ver con la historia que esconde dentro de sus muros, dado que originalmente se irguió como una fábrica textil (sector que constaba como el motor económico de Terrassa en el siglo XIX).
Sin embargo, no fue hasta el año 1907 que Josep Freixa tomó la decisión de transformarla en su propia residencia familiar y, para ello, encargó la reforma al arquitecto conocido como LLuís Muncunill; uno de los modernistas referentes de la época.
No es casualidad, por tanto, que la masía de Terrassa cuente con dicho aspecto, dado que su construcción fue muy influenciada por la misma obra de Antoni Gaudí, adquiriendo perfiles ondulados y sus arcos característicos.
Y es que esta masía supone una visita obligada a Terrassa por si sola, pero lo cierto es que no se encuentra aislada dentro del pueblo por situarse en el Parc de Sant Jordi; un complejo de jardines de enorme belleza.
A esta pieza de arte arquitectónico hay que sumar la labor que hizo el pintor Joaquim Vancells al diseñar muchas de las piezas de mobiliario con las que se adornaron los interiores de la casa en su momento, siguiendo esa estética modernista tan característica del pueblo.
De esta manera y estando a solo 35 kilómetros de Barcelona, Terrassa supone una visita obligada para aquellos amantes de la historia del arte y, en especial, de la influencia de Antoni Gaudí en la corriente artística de finales del siglo XIX y principios del XX.