El cuerpo de Nasser Hejazi descansa en el enorme cementerio de Behesht e-Zahra, al sur de Teherán. Antes de llegar a él, en la autopista que une la capital de Irán con Qom, la ciudad santa chiita, surge el mausoleo dedicado al ayatolá Jomeini. En un país en el que la disidencia política es sinónimo de condena, Hejazi, portero de la selección iraní y mito futbolístico nacional, se atrevió a dar ese paso y ponerse en contra del régimen.
Related News
More on our network
- Steve Kerr: Porzingis Illness 'A Little Mysterious' (Chinese Whispers)
- Fertitta Adds Culinary Flair to 1932 Cattleman's Club (Trójkonferencja 2024)
- Garland to Bench in Clippers Debut (X Sport Feed)