Martín Demichelis, nuevo entrenador del RCD Mallorca, está convencido de que puede conseguir que el equipo logre la permanencia en Primera División. Como era de esperar, el técnico argentino ha asegurado que hay plantilla para lograr el objetivo, aunque ha marcado líneas rojas y advertido de que será muy exigente con los jugadores. "Quien se crea que es titular está equivocado y quien se crea que está relegado, también", ha asegurado en sala de prensa acompañado de Pablo Ortells y Alfonso Díaz y bajo la atenta mirada del propietario y presidente Andy Kohlberg.
El nuevo técnico del Mallorca arrancó su comparecencia repasando su trayectoria profesional. "He estado cuatro años en Bayern Munich. Un paso muy importante para lo que soy como entrenador", destacó.
"En España entendí a la perfección la palabra ‘sí se puede’", ha comentado. Convencido del potencial del grupo, aseguró que hay plantilla de sobra. Admitió, eso sí, que el equipo está "emocionalmente golpeado" y que es ahí donde más hay que apuntar. En cualquier caso, quiso rebajar el dramatismo de la situación: "Parece que estamos en la fecha 37, queda mucho", subrayó.
En el plano estrictamente futbolístico, Demichelis evitó centrarse en reproches. "Me gusta poco y nada hablar de errores y aciertos, sí de cosas que ajustar", ha señalado. "Hay que empezar a construir desde ahí un equipo sólido. Lo primero que hay que corregir es la parte defensiva para sentirnos cómodos de local y de visitante", manifestó.
Sobre cómo se gestó su fichaje por el club, explicó que todo fue muy rápido. "Pablo me llamó y enseguida me puse a disposición", reconoció.
En cuanto a su idea de juego y gestión del grupo, dejó clara su postura. "Puedo tener un sistema preferido, pero soy pragmático. Mi objetivo es leer el ánimo de los chicos y de qué manera pueden funcionar mejor. Ojalá podamos lograr un equipo sólido y ojalá se diviertan jugando hacia adelante. Puedo introducir cambios drásticos y jugadores que no están jugando normalmente. Se lo he dicho a los chicos. Necesito ver durante la semana que el jugador me demuestre que puede jugar", explicó.
El técnico lanzó además un mensaje de unidad y ambición. "Me preocupa que pensemos que está todo terminado. Falta muchísimo. A los jugadores y afición, todos unidos. Para mí el cómo competir es importante. Intentaremos salir en busca de los resultados porque los necesitamos. Considero que hay plantilla para ello", manifestó.
Respecto al vestuario, defendió el diálogo constante y la exigencia. "Siempre hay que hablar con los jugadores e intentar sacar lo mejor de todos. Bajé ayer tras la derrota. Les pedí, por favor, sobre todo a los capitanes, que me gustaría que entiendan por dónde pasa la vida y el fútbol. No voy a permitir miradas para abajo del que está para competir. Quiero que estén convencidos de dar lo mejor de sí en cada entrenamiento y partido", concluyó.