La noticia bomba saltó este jueves en LaLiga Hypermotion. Todo se llevó a cabo con el mayor de los secretismos y pilló por sorpresa a todo el fútbol español. Cristiano Ronaldo ha entrado de lleno en el mundo del accionariado deportivo con la compra del 25% de la Unión Deportiva Almería, club que pelea por ascender directamente a Primera División y que es propiedad del saudí Mohamed Al Khereiji.
Mientras el Cristiano jugador se centra en perseguir en Arabia Saudí el récord histórico de los 1.000 goles como futbolista profesional, el Cristiano empresario empieza a mirar más allá del terreno de juego aprovechando los vínculos que ha ido forjando desde su llegada a Oriente Medio.
Se encuentra del delantero luso en plena temporada con el Al-Nassr, donde sigue sumando dianas también con vistas al próximo Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, donde el ex del Real Madrid dispondrá, a sus 41 años, de su última oportunidad de alzar la Copa del Mundo. Pero no todo se centra en lo que sucede sobre el verde. Y Cristiano Ronaldo lo demostró este jueves adquiriendo participaciones de un club de la Segunda División española.
"Desde hace tiempo he tenido la ambición de contribuir al fútbol más allá del campo. La UD Almería es un club español con una base fuerte y un claro potencial de crecimiento. Deseo trabajar con el equipo que lo lidera para apoyar al club en su nueva fase de crecimiento", valoró el portugués.
¿The Last Dance en LaLiga?
La compra de un 25% de la UD Almería ha desatado, paralelamente, un sinfín de rumores sobre la posibilidad de que Cristiano Ronaldo optase por un 'The Last Dance' en la Liga española. Con el vínculo que le une ahora a un club que podría estar el año que viene en Primera División, surge la duda de si sería viable su posible fichaje por el Almería de cara a la próxima campaña, en lo que sería el último capítulo de su carrera con el objetivo de alcanzar los mencionados 1.000 goles.
En ese sentido, su reciente huelga en el Al-Nassr como protesta contra la Liga Saudí y sus indirectas deslizando que podría marcharse el próximo verano han dado todavía más fuerza a las especulaciones. Incluso Rubi, técnico del Almería, fue preguntado por ello: "Esa es una pregunta para él, pero sería algo extraordinario y muy bonito. Este es su club y, si él quisiera seguir jugando, esté el entrenador que esté aquí, lo recibiría con los brazos abiertos. No tengo ninguna duda de eso”. ¿Y qué dice la normativa al respecto?
La Ley anti-Piqué
La respuesta es sencilla. La normativa del fútbol español prohíbe que ningún jugador en activo pueda tener vínculos/relaciones comerciales dentro de las competiciones en las que participa. O lo que es lo mismo: si Cristiano ha comprado el Almería, ya no puede fichar no solo por el club andaluz, sino por ningún equipo de España, ya sea LaLiga EA Sports o LaLiga Hypermotion.
Se trata de una normativa no demasiado antigua, pues forma parte de los estatutos de la RFEF desde hace tan solo un año para garantizar la imparcialidad de los torneos. Fue entonces cuando se aprobó y se introdujo en los estatutos de la Real Federación Española de Fútbol y en el CSD la que informalmente se conoce como la Ley anti-Piqué, que ya han sufrido futbolistas como Sergio Ramos, cuyo fichaje por el Sevilla este mercado de invierno se descartó al ser uno de los protagonistas del proceso de compra de la entidad hispalense.
Dicha decisión fue tomada por la RFEF para evitar cualquier posible futuro conflicto de intereses como el que supuestamente podría haber involucrado al que fuera jugador del FC Barcelona Gerard Piqué. No por haber adquirido la propiedad del FC Andorra (también de LaLiga Hypermotion), sino por sus negocios con la Federación a través de la empresa Kosmos mientras jugaba en el FC Barcelona, como por ejemplo la mediación de los contratos que permitieron llevar la Supercopa de España a Arabia Saudí.